the t.bone SCT 2000
Especificaciones y detalles de the t.bone
- Membrana dorada de 1,07 pulgadas
- Sonido muy cálido
- Patrón polar conmutable: omnidireccional, cardioide, figura de ocho (un total de 6 niveles ajustables en la fuente de alimentación)
- Respuesta en frecuencia: 20 – 20.000 Hz
- Sensibilidad: 14,2 mV/Pa OR- 38,5+/- 2
- Impedancia: 75 Ohm
- Nivel de ruido equivalente: 16 dBA
- SPL máx.: (0,5 % THD @1000 Hz): 125 dB
- Válvula 12AX7B intercambiable
- Dimensiones (diámetro máx. x longitud): 60 mm x 205 mm
- Peso del micrófono: 737 g
- Peso de la araña: 425g
- Peso del cable: 578 g
- Peso de la fuente de alimentación externa: 1547 g
- Incluye maletín, araña, cable de conexión de 7 pines y fuente de alimentación
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Resumen de las reseñas
Opinión sobre el T.Bone SCT 2000
He tenido la oportunidad de probar el T.Bone SCT 2000 y puedo decir que es un micrófono de tubo excepcional, especialmente considerando su precio. Su sonido es cálido y claro, lo que lo convierte en una opción ideal para grabaciones de voces y guitarras acústicas.
El micrófono ofrece una buena presencia en los agudos, especialmente en la frecuencia de 3,5 kHz, lo que facilita su integración en la mezcla sin necesidad de muchos tratamientos. La construcción es sólida y el maletín de transporte que incluye es de alta calidad, lo que proporciona una buena protección.
He utilizado el SCT 2000 en diversas situaciones, desde voces hasta instrumentos como saxofones y cuerdas, y en todos los casos ha proporcionado un sonido rico y equilibrado. Es un micrófono muy versátil que se adapta bien a diferentes estilos y aplicaciones, incluyendo grabaciones en estéreo.
Es importante mencionar que, aunque el micrófono funciona bien tal como viene, muchos usuarios recomiendan cambiar la válvula original por una de mejor calidad para obtener un sonido aún más refinado. He notado que, tras calentar la válvula adecuadamente, el SCT 2000 ofrece un resultado sorprendentemente profesional que rivaliza con micrófonos de gama mucho más alta.
Sin embargo, hay algunos detalles a mejorar, como el soporte de choque, que podría estar mejor diseñado, y la conexión de 7 pines que puede ser un poco delicada. A pesar de estas pequeñas desventajas, el T.Bone SCT 2000 se ha convertido en mi micrófono principal y lo recomiendo encarecidamente a cualquier músico o productor que busque una opción de calidad a un precio accesible.
En definitiva, un micrófono que no solo cumple su función, sino que también inspira confianza y satisfacción en el proceso de grabación.
El t.bone SCT 2000 es un micrófono de tubo económico que sorprende por su calidad de sonido y versatilidad. Desde el primer momento, su construcción robusta y el estuche de transporte aseguran una buena protección y facilidad de uso.
Los usuarios destacan su sonido cálido y natural, ideal para grabaciones de voces e instrumentos. A pesar de ser un micrófono de gama baja, logra una respuesta de frecuencia amplia, con agudos bien modulados que evitan distorsiones típicas de micrófonos más baratos. Además, su capacidad de cambiar entre diferentes patrones polares permite adaptarlo a diversas situaciones de grabación.
Algunos han realizado modificaciones, como reemplazar la válvula original por una de mejor calidad, lo que resulta en un notable incremento en la calidad sonora. Esto ha convertido al SCT 2000 en una opción atractiva incluso para usuarios más exigentes, quienes lo han comparado favorablemente con micrófonos mucho más caros.
Aunque se recomienda cuidar su colocación para evitar problemas de ruido, la mayoría de los usuarios están encantados con los resultados que obtienen. En resumen, el t.bone SCT 2000 es una elección excepcional para aquellos que buscan un micrófono de calidad a un precio accesible, perfecto para estudios caseros o principiantes que desean dar un paso adelante en sus grabaciones.
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